Fabricantes y empresas de distintos países tratan de expandir sus operaciones a escala mundial. Por ello, elegir el país correcto en el que invertir es todo un reto. Algunos de los países donde los fabricantes buscan expandirse son México y China. En este documento se argumenta que México y China, dos de los centros de producción más grandes del mundo, aún tienen características diferentes que hacen que cada nación sea ideal para distintas industrias. Esta discusión considera la manufacturabilidad en México y China con base en varios criterios, como el costo de la mano de obra, la disponibilidad y calidad de la cadena de suministro, los aranceles y el transporte marítimo, la productividad laboral, etc.
Costes y disponibilidad de mano de obra
Los salarios y los recursos laborales son dos factores que cualquier empresa que desee fabricar sus productos en China o México debe tener en cuenta. Ambos países siguen siendo más o menos competitivos con las naciones occidentales en lo que respecta a los salarios. Sin embargo, se manifiestan en términos de disparidades regionales de costes. Los salarios difieren en función de la distancia a la frontera estadounidense. Las distancias a la frontera estadounidense afectan a la demanda y al grado de acceso al mercado en México. Los salarios en este país son más altos en las ciudades fronterizas, como Tijuana o Ciudad Juárez.
Por otro lado, la mano de obra es más barata en el centro y el sur de México. Estas regiones suponen una oportunidad para una empresa que busque una ubicación barata.
Los salarios en China son bajos en las provincias del interior, pero han aumentado en ciudades costeras como Shenzhen y Guangzhou. En estas zonas hay muchas industrias especializadas. Por eso, cuando las empresas quieren asignar trabajo para reducir los gastos de mano de obra, deben optar por el interior de China o el sur o el centro del país.
México y China tienen fuerzas laborales comparativamente sustanciales, pero las cualificaciones y conocimientos de sus empleados varían. La mano de obra en México da prioridad a las industrias automovilística y aeroespacial. La mano de obra es complementaria a la formación profesional junto a las escuelas técnicas superiores, responsables de preparar a numerosos mecánicos e ingenieros cualificados. Esto hace que México sea aún más atractivo para las empresas que planean fabricar productos con estrictas especificaciones técnicas y normas de calidad en industrias estrechamente relacionadas con las cadenas de valor de suministro de Estados Unidos.
China cuenta con una enorme reserva de mano de obra. Las empresas chinas pueden aumentar y reducir fácilmente la escala y acceder a una mano de obra con conocimientos de electrónica, textiles y ensamblaje complejo. China ha sido especialmente adecuada para las empresas que buscan mano de obra especializada, sobre todo en la fabricación de electrónica de consumo.
Los dos países están bien favorecidos en algunos aspectos, pero tienen un par de desventajas. México cuenta con una sólida reserva de empleados en la industria manufacturera con una exposición relativamente poco arriesgada a la industria manufacturera norteamericana. Se centra principalmente en la industria automovilística y aeroespacial debido a la ubicación de México en Estados Unidos. No obstante, los salarios son relativamente más altos en el norte de México. Además, es posible que determinadas competencias se limiten a las industrias automovilística y aeroespacial.
Al disponer de una gran reserva de talento, China se ha especializado en la fabricación de volumen y otros campos como la electrónica. Sin embargo, los salarios han empezado a subir sobre todo en las regiones costeras de China. Así pues, además de los salarios más bajos, las ventajas numéricas específicas y la accesibilidad geográfica son importantes para determinar qué lugar se adapta mejor a las necesidades de fabricación de una empresa.
Cadena de suministro e infraestructuras
México y China tienen industrias de infraestructuras vitales. Sin embargo, existen limitaciones en algunos sectores.
En México, uno de los puntos fuertes es el fácil acceso a los países vecinos de Estados Unidos. Esta accesibilidad crea excelentes oportunidades en los mercados norteamericanos. Los centros de distribución se encuentran cerca de las principales ciudades fronterizas de México, lo que, a su vez, contribuye a una entrega más rápida y barata. Esta posición geográfica también implica que México es capaz de realizar envíos más frecuentes. La infraestructura en México se ha desarrollado progresivamente, especialmente en los campos de carreteras, ferrocarriles y puertos. Esto permite a México contar con una cadena de suministro eficiente tanto interna como externamente.
China también ha construido uno de los mayores sistemas de transporte para satisfacer la demanda de ser un eje central de fabricación. Su red de carreteras, ferrocarriles y modernos puertos, así como su ubicación estratégica, permiten a los fabricantes transportar sus productos localmente y a otros países con facilidad.
En la actualidad, existen muchos puertos grandes y desarrollados en toda China, como Shanghai, Shenzhen y Guangzhou. Se trata de grandes puertos internacionales con gran capacidad operativa y eficiencia en términos de manipulación de contenedores. Los puertos pueden apoyar suficientemente la promoción de las exportaciones.
Aunque las distancias son mayores, los plazos de envío de China a Norteamérica son más largos. Sin embargo, la fiabilidad del envío no puede cuestionarse, ya que China cuenta con muchos puertos en casi todo el mundo y con canales logísticos eficientes.
Además, la posición geográfica de China es ventajosa para que las empresas chinas presten servicios a otros países asiáticos.
Cada ubicación tiene sus ventajas, y la proximidad a los mercados clave es esencial.
México puede ser una opción perfecta si una empresa está orientada principalmente a los países de Norteamérica. Esta idoneidad se debe a su cercanía con Estados Unidos y Canadá en virtud del acuerdo USMCA. Los fabricantes pueden enviar rápidamente productos que requieren una distribución rápida desde México a EE.UU. La distribución sólo tarda unos días en comparación con las semanas necesarias para importarlos desde China.
Por otro lado, la infraestructura y la posición geográfica de China atraen a empresas de Norteamérica, Asia y Europa. Esta infraestructura y posición geográfica son convenientes para los fabricantes con un enfoque global. Dada su localización estratégica en Asia, China es un país sede apropiado para cualquier empresa que aspire a entrar en los mercados asiáticos pero que se dedique principalmente a los consumidores.
Aranceles, comercio y acceso al mercado
Los acuerdos comerciales internacionales son fundamentales para las políticas manufactureras, especialmente los relativos a aranceles, acceso al mercado y competitividad.
El acuerdo comercial más elaborado de México es el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA). El USMCA mejora el comercio con los dos vecinos más cercanos, Estados Unidos y Canadá, sustituyendo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Se centra en la eliminación de aranceles para una amplia gama de productos en el mercado estadounidense. Asimismo, las medidas no arancelarias contienen disposiciones que promueven el cumplimiento de los derechos laborales, emplean normas medioambientales y protegen los activos patentados.
Los aranceles y la asociación estratégica y los acuerdos comerciales de China se ven muy afectados por los cambios en la dinámica mundial.
Las relaciones comerciales existentes con Estados Unidos han dado lugar a la imposición de elevados aranceles a casi todos los productos chinos posibles. Los aranceles dificultan a las empresas norteamericanas la venta y compra de productos procedentes de China. Estos aranceles deprimen la demanda de bienes, alterando el coste y la competitividad de los productos en el mercado norteamericano.
China, aunque no es muy activa en lo que respecta a la CEPA, ha buscado acuerdos de libre comercio en Asia y en el mundo, principalmente a través de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés). La RCEP está formada por 15 países de Asia-Pacífico y aumenta la conectividad de China con estos mercados de rápido crecimiento.
Fiscalidad, incentivos y clima empresarial
Otro factor crítico son los impuestos, que pueden convertirse en un reto a la hora de elegir entre México y China.
En México, el incentivo fiscal más frecuente consiste en que las empresas están sujetas a tipos más bajos del impuesto de sociedades cuando realizan operaciones en zonas francas o zonas económicas especiales (ZEE). Los tipos generales del impuesto de sociedades en el país son justos, dependiendo del tamaño de la empresa.
México ofrece incentivos como créditos, subvenciones y exenciones a las empresas que crean empleo para sus ciudadanos o emprenden proyectos de investigación, tecnología e infraestructuras.
Del mismo modo, al igual que otros países, China ha ofrecido incentivos fiscales a los inversores extranjeros para que inviertan en sus ZEE y ZFI, con tipos bajos del impuesto de sociedades, exenciones del IVA y otros privilegios. A lo largo de los años, China también ha puesto en práctica medidas de incentivos fiscales que proporcionan industrias particulares de alta tecnología y fabricación ecológica para sectores convenientes para China, al tiempo que observa con éxito su visión estratégica.
Las empresas de un país u otro dependen de varios sistemas jurídicos pertinentes, de la gobernanza de las inversiones y del apoyo del Estado, incluida la cuestión de la estabilidad y el crecimiento empresarial.
México se encuentra en la categoría moderada del índice de transparencia empresarial. Hace un mayor uso de sus sistemas legales para proteger las inversiones extranjeras debido a las medidas regulatorias del USMCA. El gobierno mexicano ayuda a los inversores extranjeros facilitando la regulación para el inicio de operaciones. Apoya la obtención de licencias para actividades empresariales en la lista de sectores en los que se centra el plan de desarrollo mexicano.
En China, la regulación empresarial es relativamente más complicada que en India. Sin embargo, China ha ofrecido sistemáticamente un sólido respaldo a las empresas de sectores críticos como la tecnología, la fabricación y las energías renovables. Aunque China ha mejorado algunas medidas reguladoras, también ha introducido algunos cambios para facilitar el acceso a las trabas burocráticas. Ofrece algunas reformas que facilitan a los extranjeros la concesión de licencias empresariales en sus zonas económicas especiales.
Consideraciones medioambientales y reglamentarias
En la industria manufacturera, cumplir las normas del sector y ser respetuoso con el medio ambiente se ha convertido en una cuestión cada vez más importante. Asegurarse de que las emisiones están dentro de los límites permitidos, deshacerse de los residuos de forma correcta y fabricar de forma ecológica son aspectos cruciales en los que piensan las empresas cuando deciden sus procesos de fabricación.
México cuenta con organismos federales para controlar las leyes medioambientales, como la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales), que regula la calidad del aire y el agua, los residuos y las emisiones. México ha mejorado en el establecimiento de normas medioambientales locales cercanas a las normas internacionales. El cumplimiento de las normas medioambientales es esencial para las industrias exportadoras a países con normas medioambientales estrictas, como Estados Unidos y Canadá. Las normas medioambientales en México son más relajadas que en algunos países de Occidente. Sin embargo, cada vez son más estrictas, sobre todo en industrias con una gran responsabilidad medioambiental, como la automovilística y la eléctrica.
China ha adoptado en los últimos tiempos políticas medioambientales relativamente estrictas, sobre todo en materia de aire y residuos industriales. Con campañas como "Fabricación Verde", China ha promulgado el Plan de Aplicación para Limitar las Emisiones Contaminantes en sectores de producción manufacturera muy contaminantes. El gobierno ha elevado el nivel de exigencia y las consecuencias del incumplimiento. Normalmente, las empresas chinas deben demostrar su conciencia medioambiental y su capacidad para trabajar en una región. El cumplimiento y la certificación son esenciales para las organizaciones que pretenden adherirse a las normas establecidas a escala regional/nacional e internacional.
Obtener la certificación ISO 9001 (Gestión de la calidad) o ISO 14001 (Gestión medioambiental) en México es fácil, ya que el gobierno y las industrias de apoyo fomentan la certificación. Otros fabricantes que quieren exportar a EE.UU. o Canadá se dan cuenta de que producir en México es conveniente.
La producción mexicana ya cumple la mayoría de las normas norteamericanas. En China existen procedimientos de certificación, pero el tiempo puede variar según el sector. Los procedimientos de prueba en la zona pueden ser más elevados debido a las diferencias en las normas y reglamentos locales. No obstante, algunas agencias de certificación de China ofrecen certificaciones ISO y otras certificaciones extranjeras. El gobierno apoya plenamente a los fabricantes que quieren suscribir normas internacionales, especialmente en electrónica y automoción.
Productividad laboral y cultura del trabajo
Las diferencias de producción per cápita o de productividad laboral suelen deberse a diferencias en la formación, la utilización de tecnología y el enfoque utilizado en sus procesos de fabricación.
Los índices globales de productividad han seguido aumentando en México gracias a la formación de empleados cualificados y al mayor empleo de la automatización en algunas industrias, como la del automóvil. México tiene la ventaja de contar con una población joven con mejores aptitudes para la fabricación de precisión. Sin embargo, la productividad depende del desarrollo de las regiones y de las infraestructuras.
Por otra parte, la productividad laboral en China ha sido muy alta en el pasado. Estos altos índices son el resultado de la formación, el uso eficaz de la tecnología y una disciplina intensiva en la producción. Además, la industria manufacturera china cuenta con una base sólida para lograr una elevada producción. Las políticas estatales se inclinan por invertir en el aumento de las herramientas de productividad, incluidas la robótica y la inteligencia artificial.
La cultura del trabajo y el ritmo de producción difieren en estos dos países.
La diferencia se debe a sistemas culturales y de turnos específicos y a otras prácticas que difieren de una organización a otra.
En México, la cultura laboral está cambiando gradualmente en consonancia con la cultura de Norteamérica, especialmente a raíz de los acuerdos del USMCA. Son habituales las estructuras interdependientes y una fuerte comunicación entre la dirección y los trabajadores. Esta relación ayuda a crear un entorno de trabajo en equipo.
La cultura laboral china se caracteriza por la disciplina, la rapidez y la eficacia. Se hace mucho hincapié en cumplir los plazos de producción. En China hay más flexibilidad, ya que los trabajadores trabajan muchas horas y siempre hacen horas extraordinarias para cumplir los calendarios orientados a la exportación. Esta cultura organizativa en el trabajo suele asociarse a niveles muy altos de productividad y eficiencia. Sin embargo, también puede causar agotamiento entre los trabajadores.
Resumen
| Criterio | México | China |
|---|---|---|
| Costes y disponibilidad de mano de obra | Más baja en las regiones del centro/sur, con mano de obra cualificada en automoción/aeroespacial, es la mejor para las cadenas de suministro norteamericanas. | Aumento de los salarios en las ciudades costeras y mano de obra barata en las provincias del interior. Cualificados en electrónica y producción de gran volumen. Aptos para el ensamblaje complejo y los mercados mundiales. |
| Cadena de suministro e infraestructuras | Fuertes conexiones con Norteamérica, envíos rápidos a Estados Unidos y redes de carreteras y ferrocarril desarrolladas. | Extensos puertos, ferrocarriles y redes de carreteras apoyan las exportaciones mundiales. Es fuerte en la manipulación de contenedores de gran capacidad y está estratégicamente situada en Asia. |
| Aranceles, comercio y acceso al mercado | Los beneficios del USMCA incluyen el comercio libre de aranceles con EE.UU. y Canadá. | El aumento de los aranceles con Estados Unidos y los acuerdos comerciales regionales (como el RCEP) impulsan el acceso a los mercados asiáticos. |
| Fiscalidad e incentivos | Ofrece incentivos fiscales en zonas económicas especiales y zonas francas, tipos más bajos del impuesto de sociedades y ayudas a la inversión extranjera en industrias clave. | Incentivos fiscales en las zonas económicas especiales para la fabricación ecológica y de alta tecnología. Ofrece exenciones del IVA y procedimientos simplificados a los inversores extranjeros en sectores estratégicos. |
| Medio ambiente y normativa | Adaptar normas medioambientales más estrictas, especialmente para los productos exportados desde Estados Unidos. | Políticas medioambientales estrictas, centradas en reducir las emisiones de las industrias altamente contaminantes, y un fuerte apoyo gubernamental a la "fabricación verde". |
| Productividad laboral y cultura del trabajo | Mano de obra joven y cualificada, cada vez más automatizada. La cultura laboral de influencia norteamericana favorece la colaboración. | Alta productividad gracias a la formación intensiva y a la tecnología. Hace hincapié en la rapidez y la eficacia, pero suele correr el riesgo de agotamiento debido a las largas jornadas y los horarios exigentes. |
Conclusión
Tanto México como China tienen un gran potencial para la fabricación. Cada país puede satisfacer las necesidades específicas y ajustarse a las estrategias de diferentes empresas.
México compite bien con las empresas por su proximidad a Estados Unidos, sus costes laborales relativamente bajos y las fluidas relaciones comerciales en el marco del USMCA. Esto es especialmente aplicable para las empresas que quieren dirigirse a los mercados norteamericanos con plazos de entrega cortos y sectores objetivo como el automotriz y el aeroespacial.
Al mismo tiempo, China se beneficia de una logística bien desarrollada, la disponibilidad de electrónica cualificada, empleados de gran volumen de producción y el hecho de formar parte de Asia. Esto resulta idóneo para las empresas que se dirigen al mercado mundial o asiático.
Los dos dependen de ciertos factores, como el coste, el nivel de producción, el mercado geográfico que cubrirá y el respeto de las leyes locales.









